El video viral de una entrenadora de basket en EE.UU.
Se ha viralizado en las redes sociales un video donde se ve a la entrenadora del equipo femenino de básquetbol de la Universidad de Maryland, Brenda Frese, gritándole a una de sus jugadoras, Oluchi Okananwa, durante un partido ocurrido hace un par de días.
Si uno ve el video sin escuchar el audio o leerle los labios a la entrenadora para entender qué está diciendo, la escena es muy fuerte. A Frese se le ve desencajada, hablándole airadamente, casi chocando rostro con rostro, a su jugadora. Pareciera, por las imágenes, que está abusando verbalmente de ella y, por tanto, la escena parece chocante… si uno no sabe lo que le está diciendo. Por eso, luego en la conferencia de prensa después del partido, todos los periodistas querían saber qué fue lo que dijo.
Y aquí viene lo interesante. Previo a esa interacción, la jugadora estaba muy imprecisa en el campo, había fallado varias canastas, desperdiciado varios tiros libres, y así. Y la entrenadora la llama a un lado y con la intensidad de quien está hablando de una cuestión de vida o muerte, le dice: “necesito que te enfoques, deja de estar distraída, yo creo en ti pero tú eres la persona que más tiene que querer que esto se dé. Esta no es mi historia”.
Y lo que pasa de ahí en adelante es mágico. La jugadora entra al campo y la empieza a romper, como se dice, metiendo canasta tras canasta, robando balones, convirtiéndose en la estrella que estaba llamada a ser. Y cuando declara en la conferencia de prensa después del partido, Okananwa dice: la entrenadora sabe que yo soy una persona competitiva, que necesito que me entrenen con dureza para poder dar lo mejor de mí. Frese, por su parte, complementó diciendo: los deportistas que son la élite de la élite, quieren ser entrenados con esa firmeza, pero si esto funciona es también por la relación de confianza que tiene ella con su jugadora, que les permite entender a ambas que ese es el nivel de intensidad que se necesita para sacar lo mejor de cada una.
Creo que este video está generando tanta interacción en las redes, porque vivimos tiempos en los que, en el ámbito escolar o universitario, los profesores o entrenadores rara vez son así de intensos con su nivel de exigencia. Quienes sí lo son, son a veces los padres de familia, de maneras que no son saludables y perjudican el fair play deportivo. Me encanta cuando veo videos de entrenadores en competencias escolares de primaria, por ejemplo, diciéndole constructivamente a los padres que deben controlar su intensidad y dejar que los niños se diviertan. Eso es, me parece, un ejemplo de liderazgo.
Pero a veces en los torneos deportivos lo que uno ve es que los entrenadores casi no dicen palabra alguna, quizá por temor a represalias de los padres de familia. Y, claro, es verdad que en otras épocas era más común que los entrenadores fuesen verbalmente abusivos con sus jugadores, y en buena hora que esto esté cambiando. Pero a veces pareciera que nos estamos yendo al otro extremo, uno en el cual los entrenadores ya no dicen nada por temor a indisponer a los jugadores, o a sus padres, y en cierta medida renuncian a lo que implica entrenarlos o enseñarles con la intensidad requerida, para no incomodarles.
Lo que me gusta de este video que les comento esta mañana es que, en efecto, cuando uno es exigente consigo mismo, y quiere alcanzar el máximo de su potencial en una determinada actividad, deportiva o no, tener otras personas que te aprecian pero que estás dispuestas a exigir lo mejor de ti con este nivel de intensidad, es, pues, un regalo. Porque en el fondo, aun cuando haya sido intensa en las formas, lo que la entrenadora Frese le dijo a su jugadora Okananwa, parece haber sido exactamente lo que esta necesitaba escuchar para ser la jugadora que las dos sabían que podía ser.
Qué bueno que la viralización de este video nos esté permitiendo hacer esta reflexión que, pienso yo, resulta muy pertinente. El tipo de liderazgo que mostró aquí la entrenadora Frese, con mucha firmeza pero tacto a la vez, es uno que necesitamos revalorar en nuestros tiempos. El liderazgo también tiene que incomodar o remecer para sacar a las personas de su zona de confort o hacerles ver que pueden dar muchísimo más si se lo proponen. A veces la persona que te incomoda con las palabras adecuadas, es la que te permite ser la mejor versión de ti mismo.
Si quieres ver la Reflexión del día en video, la encuentras aquí abajo: