Entra en vigor prohibición de difundir encuestas
Entramos a la recta final de las elecciones y entró en vigor la prohibición de difundir encuestas en la semana previa a los sufragios. De eso último hablamos en la edición de hoy del Newsletter de Comité. ¡Empecemos!
Estamos lunes 6 de abril y estos son los titulares que desarrollo en el podcast de la mañana:
- Entró en vigor la prohibición de difundir encuestas en la semana previa a las elecciones, lo cual dificultará que muchos electores puedan ejercer su voto de manera estratégica
- El jefe de la ONPE, Piero Corvetto, dijo que esperan tener alrededor del 60% del resultado presidencial procesado a la medianoche del día de la elección
- La Corte Suprema dejó sin efecto el decreto supremo emitido en el gobierno de Pedro Castillo que limitaba la tercerización laboral
- El presidente Donald Trump amenazó con desatar "el infierno" en Irán si no reabren el estrecho de Ormuz el martes, mientras que el gobierno iraní afirmó que no negociará con Estados Unidos bajo ultimátums
Recuerda que puedes escuchar el podcast completo en Spotify cliqueando aquí.
O aquí abajo si prefieres verlo en YouTube:

LA NOTICIA DESTACADA
Recta final de las elecciones generales: entra en vigor la prohibición de difundir encuestas
Hemos entrado ya a la recta final del proceso electoral, quedando solo una semana hasta que nos toque ir a votar este domingo 12 de abril. No puedo hablarles hoy de resultados electorales, porque existe en el Perú una prohibición -muy cuestionable desde mi punto de vista- que impide difundir encuestas en la semana previa a las elecciones.
¿Por qué es esto relevante? Porque ya estamos acostumbrados a que la intención de voto se vaya moviendo, a veces de manera significativa, hasta el día mismo de la elección, como de hecho hemos estado viendo en las últimas encuestas donde hay candidatos que estaban arriba y caen y luego otros que sorprenden con subidas inesperadas.
Entonces, prohibir la difusión de encuestas es como ponerle una venda en los ojos a los votantes para que no se enteren de lo que está pasando esa última semana, sin que haya en realidad una razón de peso para justificar esa restricción.
A veces se dice que las encuestas pueden “interferir” en el proceso de decisión del votante, pero pensar que esa “interferencia” es de por sí negativa es como si se estuviera infantilizando al votante, como si se asumiera que este va a estar necesariamente peor si se le da más información. Otra cosa que se dice es que pueden circular encuestas falsas, pero ese riesgo existe de forma permanente y la respuesta más sensata no parece ser eliminar por completo el acceso a encuestas en la última semana, que es cuando más valiosa es la información de las encuestas que sí son serias.
¿Por qué es valiosa esa información? Pues, porque la intención de voto está muy fragmentada en el país. En ese contexto, un votante podía preferir a un candidato pero que está muy atrás en las encuestas. Podría entonces votar por ese candidato por una cuestión de principios, porque cree que es el mejor o, en todo caso, el menos malo, o podría preferir hacer un voto estratégico, es decir, votar por otra opción que no es su preferencia inicial sino una que se le parece pero que está, por ejemplo, más cerca de pasar a la segunda vuelta presidencial, o de pasar la valla para tener representación en el Senado o la Cámara de Diputados.
La prohibición de encuestas en la última semana limita la capacidad del elector de hacer un voto estratégico porque restringe la información que tiene disponible para entender qué podía convenirle. Hay que considerar aquí que alguna gente sí tendrá acceso a las encuestas de última semana porque algún contacto se las compartirá por Whatsapp, de manera que esta prohibición afectará sobre todo a las personas con menos recursos. Si me preguntan a mí, hace tiempo que debimos haberla revertido.
