La IA, las redes sociales y el bombardeo a una escuela en Irán

La IA, las redes sociales y el bombardeo a una escuela en Irán

Ayer se generó una discusión muy intensa en las redes sociales en el Perú, pero que también trascendió a nivel internacional, relacionada con lo ocurrido en Irán. Al poco tiempo de conocerse del bombardeo conducido por las fuerzas armadas de EE.UU. e Israel, empezaron a circular informaciones y fotos de que un misil había caído sobre una escuela de mujeres en Minab, al sur de Irán, y que habían muerto como consecuencia decenas de niñas. 

Rápidamente aparecieron publicaciones en redes diciendo que esa información era falsa, que la imagen que se estaba viralizando correspondía a un ataque realizado sobre una escuela de mujeres pero en Kabul, Afganistán, por parte de los talibanes en el 2021. Lo que afirmaban estos posts que salieron en plan de fact-checking, que también se viralizaron, es que se estaba manipulando esta información para engañar al público y generar un cuestionamiento moral sobre el bombardeo en Irán, para victimizar de esa manera al régimen de los ayatolás. Se culpó de esto especialmente a la agencia EFE, a la que se acusó de estar desinformando a sus públicos por sus propios sesgos que se estaban colando en su cobertura. 

Finalmente, se comprobó que los hechos sí ocurrieron, que sí se vio impactada una escuela de mujeres con el trágico saldo del fallecimiento de decenas de ellas, y que la imagen que mostró la agencia EFE sí era correcta. 

Lo que habían usado como fuente quienes pretendieron hacer el fact-checking fue, por ejemplo, Grok, la inteligencia artificial de la red social X, cuando esta lo único que hace es reproducir la información que encuentra disponible y si en su búsqueda se topa con publicaciones que dicen que la imagen es falsa, pues puede llegar a la conclusión de que lo es basándose en esas fuentes. Grok no es un medio de comunicación que tenga fuentes o personal reportando desde la zona, como sí es el caso de la agencia EFE, y en este caso tuvo que disculparse por haber sido ella la que contribuyó a desinformar. No he visto, sin embargo, muchas disculpas de quienes terminaron desinformando porque creyeron que Grok era una fuente más creíble que una agencia de noticias. 

Esta situación ilustra varias cosas. Primero, las agencias de noticias y los medios de comunicación en general se puede equivocar, sobre todo si están cubriendo las incidencias en circunstancias muy complejas con en medio de una guerra, pero si son medio serios, van a tener mecanismos internos de comprobación de los hechos y, además, como se juegan su credibilidad, no se van a mandar a dar por cierta una historia que no tengan corroborada. Y si se equivocan, que ciertamente puede pasar, van a tener que rectificarse frente a sus audiencias porque, distinto a lo que pasa con un tuitero, tiktokero o streamer promedio, para ellos sí hay un costo de no rectificarse y permanecer en la mentira. 

Hay una lección aquí también para quienes se informan principalmente por las redes sociales. No todas las fuentes son igualmente creíbles, hay que saber distinguir entre ellas por grados de confiabilidad. Y a veces uno siente la necesidad de compartir inmediatamente lo que encuentra y le causa conmoción, pero aquí hay que tener en cuenta, como hemos visto en este caso, que lo falso puede ser la publicación original pero también la reacción de quien supuestamente está haciendo fact checking sobre ella. 

Porque fíjense. Es indudable que la muerte de decenas de niños por el bombardeo de una escuela en Irán es una noticia que, ciertamente, puede ser utilizada para descalificar a quienes bombardean. Pero, si en efecto ocurrieron los hechos, es algo grave en sí por lo que alguien tiene que responder, al margen de si uno apoya o no el derrocamiento del régimen de los ayatolás por la vía militar. 

En los tiempos en los que nos ha tocado vivir, y por la facilidad con la cual se puede distribuir información falsa por las redes, todos tenemos que aprender a distinguir entre lo que es verdad y lo que quisiéramos que sea verdad porque es coherente con nuestras preferencias o sesgos políticos. 

Para quienes hicieron el supuesto fact-checking de la Agencia EFE, parecía ser coherente con su visión del mundo que esta deliberadamente engañaría a sus audiencias para, de alguna manera, defender la posición de Irán o atacar la de EE. UU. o Israel. Se dejaron llevar aquí por su propia visión conspirativa más que por la realidad. Y una prueba muy palpable de eso es la convicción con la cual señalaban la supuesta falsedad. Las personas que genuinamente buscan la verdad no suelen expresarse con esos niveles de convicción, porque tienen la virtud de la honestidad intelectual. 

Este ha sido, pienso yo, un ejemplo típico de lo que se conoce como el efecto Dunning Kruger, vale decir, el de una persona que conoce muy poco de un tema, pero le hace una consulta a Grok y súbitamente siente que sabe todo lo que necesita saber sobre el tema como para opinar con absoluta convicción e incluso tachar de mentirosos a todos los que piensan distinto que él, inclusive los que se están informando no por Grok, sino porque tienen gente en el lugar mismo de los hechos reportándoles. 

Lamentablemente, las redes sociales operan bajo un sistema de incentivos que no penaliza realmente al que afirma con absoluta convicción una falsedad. Ese sistema de incentivos es lo que se conoce como posverdad, es decir, no importa si lo que se dice es verdad o mentira, solo importa si golpea a quien uno quiere golpear o ensalza a quien uno quiere ensalzar. Uno puede dedicarse a difundir falsedades o teorías conspirativas en redes y ser “muy exitoso” en ello, es decir, tener muchos likes y compartidos de aquellas personas que también quieren que esa información sea o se dé por cierta aunque no lo sea. 

Si bien el mundo de la prensa tradicional siempre fue uno en el que había que navegar con mucho cuidado para estar atentos a los sesgos de cada quien, pues este mundo de las redes sociales es mucho más peligroso porque los algoritmos pueden terminar sobrecompensando a quienes son más irresponsables al afirmar cosas que no han verificado, porque lo hacen de una manera que está pensada precisamente en inflamar a sus audiencias. 

Tenemos todos que estar en la capacidad de reconocer esto y ser más responsables en la manera como nos informamos. 

Si quieres ver la Reflexión del día en video, la encuentras aquí abajo:

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