La petrolera UNNA Energía inició un arbitraje internacional contra Perupetro por la falta de pago de Petroperú
La agencia estatal Perupetro tendrá que afrontar un arbitraje internacional abierto por la empresa UNNA Energía, subsidiaria de Aenza, debido a que esta compañía considera que la demora en los pagos de Petroperú por la compra de crudo en Talara afectan la correcta ejecución de los contratos firmados con esa agencia para la explotación de crudo en los Lotes III y IV en Talara, Piura.
Hace unos días comentábamos en este espacio que UNNA Energía, uno de los principales acreedores de Petroperú, había decidido desistir de su solicitud presentada ante Indecopi para que se inicie un procedimiento concursal, es decir, un proceso para encontrar la forma de cobrar sus deudas que podría llevar, en un extremo, a la liquidación de la petrolera estatal.
El anuncio sobre el retiro de la solicitud lo había hecho la ministra de Economía, Denisse Miralles, quien explicó que habían tomado medidas debido a que, si dos acreedores solicitan el inicio de un procedimiento concursal, se podría convocar a una junta de acreedores que sería la nueva propietaria de la empresa.
Sin embargo, unos días después, la empresa subsidiaria de Aenza, nuevo nombre bajo el que opera Graña y Montero, anunció el inicio de un arbitraje internacional contra Perupetro, con el objetivo, y aquí cito el comunicado de la compañía, “de resolver ciertas controversias surgidas durante la ejecución de los contratos de explotación de los Lotes III y IV”.
Así, la compañía habría decidido que el inicio de un procedimiento concursal no era la forma más adecuada de tratar de cobrar sus acreencias, sino que ha optado por iniciar un arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional para que sea ese tribunal quien determine si le corresponde, por ejemplo, una indemnización por los daños que le están causando los retrasos en los pagos de la petrolera estatal y ordene el pago de las deudas.
UNNA Energía firmó en el 2014 contratos con Perupetro para operar los Lotes III y IV en Talara por 30 años. Estos contratos incluían acuerdos comerciales con Petroperú en los que pactaban la venta de parte del crudo que producían a la petrolera para que luego sea refinado en sus instalaciones.
Sin embargo, debido a la falta de liquidez que afronta por su incapacidad para generar ingresos que le permitan cubrir sus costos y sus deudas, Petroperú mantiene acreencias con diez lotes petroleros por la compra de crudo, con un monto acumulado superior a los US$120 millones. Entre las empresas a las que Petroperú les debe ese dinero están OIG Perú, Olympic Perú, Petromont, Panda Energy, GTG Petroleum y UNNA Energía.
Con este tipo de incumplimientos, lamentablemente, el Perú sigue acumulando procesos arbitrales en tribunales internacionales, que lo único que hacen es horadar poco a poco la imagen del Perú como un país que respeta sus contratos, paga sus deudas y cumple su palabra.
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