Maduro se declara inocente y Delcy asume la presidencia
La agenda internacional sigue acaparando mi atención en estos días, con la trama por un lado de Maduro enfrentando la justicia en Estados Unidos, y por otro, Delcy Rodríguez tomando el poder en Venezuela y Diosdado Cabello movilizando a los "colectivos" para hacer un despliegue de represión. Vamos, entonces, con el resumen.
Hoy es martes 6 de enero y estos son los titulares que desarrollo en el podcast de esta mañana:
- Ayer el capturado dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores comparecieron en una corte de Manhattan, en Nueva York
- Delcy Rodríguez juramentó oficialmente como nueva presidenta de Venezuela, tras desempeñarse como vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro.
- El Jurado Electoral Especial de Lima Centro declaró improcedente la inscripción de la candidatura de Mario Vizcarra, hermano del ex presidente Martín Vizcarra, tras aceptar tres tachas en su contra.
- La inflación de Lima Metropolitana cerró el 2025 en 1,5%, lo que la convierte, según el INEI, en la menor de los últimos ocho años.
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LA NOTICIA DESTACADA
Hoy no tengo una, sino dos noticias que vale la pena analizar:
Maduro se declara inocente en Nueva York
Ayer, el capturado dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron conducidos a una corte de Manhattan, en Nueva York, donde debían brindar sus generales de ley, es decir, identificarse para el inicio del proceso penal en su contra, y ambos se declararon inocentes al ser consultados por Alvin K. Hellerstein, el veterano juez de 92 años que va a ver su caso.
Dicho sea de paso, este es el mismo juez que antes sentenció en contra de Donald Trump diciendo que este no podía usar la llamada ley de enemigos extranjeros para deportar migrantes irregulares sin respetar su derecho al debido proceso. De modo que no es, digamos, un juez cercano a Trump.
En un momento de la audiencia, Maduro quiso lanzarse con una perorata en plan de victimizarse y reconocerse como un “prisionero de guerra”, pero el juez Hellerstein lo paró en seco y le dijo que más adelante en el juicio su defensa iba a poder explayarse como considerara conveniente, pero que eso no correspondía en esta audiencia en particular. Otro detalle importante es que Maduro y su esposa declinaron pedir libertad bajo fianza.
Ya les he comentado antes en el podcast que aun cuando la captura de Maduro haya sido violatoria del derecho internacional, hay precedentes judiciales en EEUU que señalan que eso no debe impedir que sea juzgado en dicho país. La pregunta entonces es: ¿cuán sólido es el caso contra Maduro por los delitos que específicamente se le están imputando, vale decir, narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EEUU y posesión de armas?
Una cosa interesante que ha ocurrido es que la acusación fiscal ha sido modificada y esta nueva versión ya no menciona tanto al llamado Cartel de los Soles que, según el Gobierno Estadounidense, es la organización narcoterrorista que encabezaba Maduro. Quizá han concluido que les va a ser difícil probar la existencia de esta organización como tal.
Lo que señalan los especialistas en temas de seguridad que cubren Venezuela es que si bien no parece existir propiamente un cartel (y que el nombre “Cartel de los Soles” es más un apelativo que surgió de la prensa para referirse a los militares involucrados en el narcotráfico, por los soles que tenían en sus uniformes), lo que ocurre más bien es que el Gobierno está atravesado por intereses del narcotráfico.
Venezuela no exporta fentanilo a EEUU, como han dado a entender algunos funcionarios del país norteamericano de forma equívoca; sí exporta cocaína, aunque principalmente a Europa. Pero existe evidencia de que, estando Maduro en el poder, sí tomó acciones para favorecer los intereses de narcotraficantes, como darles pasaportes diplomáticos. También ha tenido gente de su entorno, como Hugo “el pollo” Carvajal, procesados por narcotráfico.
De manera que, aunque el caso de Maduro no vaya a develar la supuesta existencia del Cartel de los Soles, sí podría demostrar que el dictador tomó acciones en favor de los intereses del narcotráfico, y eso sería suficiente para condenarlo por un lado periodo en EEUU.
Ahora bien, no quisiera dejar de referirme a algo que dijo Maduro ayer, que probablemente sea la mentira más grande que ha dicho en toda su vida. Al responderle al juez Hellerstein después de declararse inocente, Maduro dijo “soy una persona decente”. Esto es francamente delirante de proviniendo de quien le ha causado tanto daño a su país, forzando el éxodo de 8 millones de venezolanos, por la inseguridad y el descalabro económico. Un político al que hay que condenar no solo en tanto dictador, sino por haber recurrido sistemáticamente a la tortura y a la represión más desalmada contra sus compatriotas.
Por todo eso, aunque se pueda discutir ciertamente si su captura fue legal a la luz del derecho internacional, Maduro debe rendir cuentas ante la justicia y ser sancionado ejemplarmente. Probablemente merezca pasar el resto de sus días en una cárcel.
Delcy asume el poder en Caracas
Ayer juramentó oficialmente como nueva presidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, otrora vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro y la persona que eligió el Gobierno de Donald Trump para gestionar bajo amenaza el gobierno venezolano, hasta que los estadounidenses consideren que ya ha llegado el momento de impulsar nuevas elecciones. Lo hizo frente a su hermano Jorge Rodríguez, quien preside la Asamblea Nacional (el Congreso) de Venezuela.
Si bien tras el operativo militar que llevó a la captura de Maduro las calles de Caracas habían estado relativamente tranquilas, el diario británico Financial Times reportó que los llamados “colectivos” o grupos paramilitares bajo el control del ministro del Interior chavista Diosdado Cabello, habían sido desplegados para atajar cualquier protesta emergente luego del estado de emergencia decretado este lunes.
Es bien importante mirar qué pasa con los colectivos, porque eso puede dar luces sobre si Diosdado Cabello está interesado en apoyar la transición en favor de Delcy Rodríguez o no. De momento, pareciera que sí.
Ahora bien, un detalle bien importante que está circulando en la prensa, es que entre los fallecidos por los bombardeos y el fuego de las fuerzas especiales estadounidenses al capturar a Maduro, hay 32 efectivos cubanos, que habrían muerto protegiendo al dictador. El propio presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha salido a decir que “cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de los órganos homólogos de ese país”, y que “cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo con los atacantes”.
Fíjense por qué es importante esto. Aunque de manera enrevesada, está reconociendo aquí el régimen cubano que habían militares de su país cumpliendo la labor de repeler ataques contra Maduro. Este último confiaba en ellos como su anillo de protección inmediato más que en los propios efectivos venezolanos.
Y aunque se critica, válidamente, que EEUU haya violado el derecho internacional para capturar a Maduro, una crítica muy válida pero que no se hace lo suficiente, debería dirigirse al hecho de que este tipo de intervenciones por medio de las cuales militares o funcionarios de inteligencia cubanos sirven a los gobernantes, muchos de ellos autócratas, a quienes quieren ver atornillados en el Perú, es algo muy cuestionable y, en sí mismo, violatorio de la soberanía de un país porque, como en este caso, permiten que aquellos violen impunemente la voluntad del electorado expresada en las urnas.

MIS RECOMENDACIONES
He estado leyendo varias cosas sobre Venezuela, pero una de las más interesantes y didácticas ha sido esta columna de David French en el New York Times que explica la contraposición entre dos visiones sobre la guerra en el plano internacional: una, la del teórico militar prusiano Carl von Clausewitz, quien consideraba que la guerra era simplemente una extensión de los objetivos o intereses de la política pública de un país, y otra, la de Santo Tomás de Aquino, el fray dominico del siglo 13, referente de la escolástica, quien solía reflexionar sobre qué hace que una guerra sea justa. Siempre leo a French porque tiene, además, un perfil muy interesante: ha trabajado como abogado en el Ejército de EEUU, por lo que sabe muy bien de qué habla cuando se refiere a los límites legales de las guerras. Pueden leer su artículo aquí.
También he querido hacerles hoy una selección de podcasts interesantes que he escuchado para entender la situación en Venezuela:
¡Muchas gracias por leer y que tengas un gran día!
Con aprecio,
Augusto Townsend




