¿Por qué cambian tanto los altos mandos militares en regímenes comunistas?

¿Por qué cambian tanto los altos mandos militares en regímenes comunistas?

Hace algunos días leí un artículo muy interesante en el Washington Post escrito por el director del Centro sobre China del Hudson Institute Miles Yu, que se pregunta por qué los líderes comunistas puegan a sus generales. 

Está refiriéndose concretamente a lo que acaba de hacer Xi Jinping en China al remover al militar de mayor grado, el general Zhang Youxia. Pero relata Yu en el artículo cómo esto pasó sistemáticamente con otros líderes comunistas como Joseph Stalin, Mao Tse Tung y Kim Jong Un. 

La respuesta, explica Yu, es que cuando el poder está absolutamente concentrado en una figura, la del autócrata, y se sostiene no por el favor del pueblo sino por la fuerza, esto genera paranoia en ese líder autoritario de que muchas personas, inclusive dentro de su propio régimen, esperan la oportunidad para desplazarlo en el poder. Por eso, el poder concentrado normalmente se despliega bajo un marco de obediencia total, y al más mínimo atisbo de que alguien no está 100% alineado con el líder supremo, pues se le saca, se le encarcela o se le desaparece. Esta situación, tan típica en regímenes comunistas, dice Yu, produce purgas interminables. 

Esto puede manifestarse de distintas formas, pero Yu alude a la creencia de que pueden aparecer disidentes en las propias filas del régimen que supuestamente eligen coludirse con algún régimen extranjero para tirarse abajo a la cúpula. Este argumento es una forma de “eliminar rivales al tiempo que se preserva la mitología moral del sistema”, dice Yu, quien recuerda que fue Stalin quien perfeccionó esta estrategia acusando a quienes quería sacar de estar coludidos con los nazis. Stalin, hay que recordar, no solo los purgaba sino que los mataba. En el caso de Mao, este acusó a sus opositores internos de estar coludidos con los soviéticos. 

Entonces, incluso los altos mandos militares que sí son leales al régimen, pueden terminar siendo víctimas o chicos expiatorios de esta paranoia del líder que siente que su poder absoluto está en riesgo permanente. 

Desde que llegó Xi Jinping al poder en China en el 2012, se ha purgado a más de 100 antes mandos del ejército de su país, lo que se ha presentado como parte de una medida anti corrupción pero dice Yu que ser vicepresidente de la Comisión Militar China, y tener control en esa medida del ejército más numeroso del mundo, es el trabajo más peligroso porque cualquier señal que el autócrata considere que muestra algún nivel de disidencia, es suficiente para que esa persona sea removida del cargo. Desde 1949, nueve personas que han ejercido este cargo han sido acusadas según Yu de coludirse con intereses extranjeros.

Yu termina con una reflexión bien interesante. En sistemas que operan sobre la base de estas reglas no escritas, mientras más alto uno llegue, más probabilidades hay de que lo acusen de traidor. Por eso, la supervivencia en este tipo de sistemas no depende de la competencia, la integridad o el servicio, sino de pasar bajo el radar de los miedos del líder supremo de turno. 

Si quieres ver la Reflexión del día en video, la encuentras aquí abajo:

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