Premier Miralles defiende cancelación de clases presenciales
La primera ministra Denisse Miralles se presentó ayer en Punto Final y defendió las medidas que tomó el gobierno para enfrentar la escasez de gas natural, entre ellas, cancelar las clases presenciales en los colegios. De eso hablamos en la edición de hoy del Newsletter de Comité. ¡Empecemos!
Estamos lunes 9 de marzo y estos son los titulares que desarrollo en el podcast de la mañana:
- La primera ministra Denisse Miralles defendió las medidas que tomó el gobierno para enfrentar la escasez de gas natural, entre ellas cancelar las clases presenciales en los colegios.
- Keiko Fujimori alcanzó el primer lugar en la más reciente encuesta de intención de voto de Datum, desplazando a Rafael López Aliaga, mientras que Alfonso López Chau se mantiene en tercer lugar y sube Wolfgang Grozo.
- El costo de los combustibles se disparó en el Perú por la crisis energética y el alza internacional del barril de petróleo, que superó los US$100 por el conflicto en el Golfo Pérsico.
- La Asamblea de Expertos de Irán eligió a Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido ayatolá Ali Jamenei, como nuevo líder supremo del país.
Recuerda que puedes escuchar el podcast completo en Spotify cliqueando aquí.
O aquí abajo si prefieres verlo en YouTube:

LA NOTICIA DESTACADA
La primera ministra Denisse Miralles defiende la cancelación de clases presenciales por escasez de gas natural
La ex ministra de Economía y ahora presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, se presentó ayer en el programa Punto Final de Latina para ser entrevistada por Mónica Delta en torno al tema que está empezando a impactar en nuestras vidas de distintas formas, vale decir, la rotura del gasoducto de Camisea y las medidas que está tomando el Gobierno para enfrentar una situación de escasez de gas natural que va a durar por lo menos 14 días, según dijo TGP, la empresa operadora del ducto, la semana pasada.
Esta situación de desabastecimiento está afectando ya a múltiples negocios, pero quizá lo que más ha sorprendido es que, en este plan de ahorros, el Gobierno haya dispuesto obligar a los colegios a pasar toda esta semana a la modalidad virtual, impidiendo que los niños y niñas de este país hagan sus clases con normalidad, de forma presencial.
La primera ministra Miralles le dijo a Mónica Delta que todos debían “poner el hombro” para enfrentar esta crisis, pero, curiosamente, como viene pasando ya consistentemente en el país, uno de los primeros grupos que se elige sacrificar es a los escolares. Según Miralles, es necesario ahorrar gas para evitar que la próxima semana puedan comprometerse “servicios esenciales”, con lo cual lo que nos está diciendo, textualmente, es que la educación escolar no es un servicio escolar. Y, por supuesto, el Gobierno no tiene ningún respaldo científico para decir que la educación virtual es equivalente o siquiera cercana a cumplir los mismos objetivos que la presencial, porque no lo es y poco o nada les importa.
Cuando Mónica Delta presionó a Miralles sobre este tema y le preguntó qué otros servicios eran más esenciales que la educación escolar, la primera ministra intentó aclarar que las clases no se estaban suspendiendo por completo sino solo pasando a modalidad virtual, pero, como les digo, con todo lo que sabemos de la experiencia con la pandemia y todas las ocasiones posteriores en las que se han cancelado las clases presenciales por razones que no lo justificaban, pues no hay manera de que se pueda sustentar que es indistinto tener virtualidad o presencialidad en la educación escolar. La presencialidad es absolutamente necesaria para la adecuada provisión del servicio educativo y que el Gobierno actual, como lo han hecho otros anteriores, simplemente elija disponer clases virtuales obligatorias, es un enorme despropósito y una muestra de que, como país, estamos siempre dispuestos a sacrificar a nuestros niños y niñas como si fueran la última rueda del coche porque, hay que recordar, ellos no votan, todavía.
En circunstancias como esta, uno esperaría que el ministro o ministra de Educación en funciones esté haciendo, literalmente, cuestión de Estado sobre este tema o amenazando con renunciar si se sacrifica así a los escolares, que supuestamente son su principal preocupación.
Pero, en fin, en el colmo de la irresponsabilidad, la presidenta del Consejo de Ministros estaba anunciando todas estas cosas cuando a esa hora, 8 y media de la noche, ni siquiera se había publicado una norma con los detalles. Minutos después se conocería el texto de la resolución viceministerial que se firmó y que, por supuesto, no le dio margen de maniobra alguno a los colegios para revisar y acomodarse a lo que les estaban pidiendo hacer. Y, además, como me parece que están haciendo los colegios, esa norma puede ser considerada ilegal e inconstitucional porque una resolución viceministerial no puede afectar de esa manera la autonomía de las instituciones educativas sin haber de por medio una norma de mayor rango que, por ejemplo, declare un Estado de emergencia. Hasta en términos estrictamente formales, el Gobierno ha manejado pésimamente esta situación por el lado legal.
Todo esto, si le permiten una opinión sincera, es increíblemente penoso. Uno entiende si el Gobierno tiene que tomar medidas extremas para enfrentar una situación de desabastecimiento en la cual tiene culpa compartida con muchísimos gobiernos anteriores, pero lo que es verdaderamente indignante es que siempre se sacrifique a los niños y niñas, cuando debería ser al revés: debería pararse cualquier otra cosa antes de tomar una decisión que afecte a los escolares del país o, en este caso, de Lima y Callao.
El Gobierno peruano tiene las prioridades invertidas. Si algún día aspiramos a ser un país desarrollado de verdad, debemos aprender primero que la educación y la salud de nuestros niños es lo más importante de todo, y que cualquier político que quiera sacrificarlas debería recibir enorme reproche social por ello.
Dicho sea de paso, ayer lanzamos una pequeña encuesta a los suscriptores de Comité preguntándoles qué pensaban sobre la suspensión de clases presenciales. Muchas gracias a las más de 150 personas que respondieron. El resultado fue que un contundente 84.4% respondió que está en contra de la suspensión de clases presenciales, un 7.8% cree que sí se justifica y un 7.8% también no tiene una opinión definida. Muchas gracias, además, por haber compartido sus argumentos en el formulario de la encuesta, que me han servido para hacer el comentario de hoy sobre este tema. Comparto, por ejemplo, la indignación de quienes señalan que no se han suspendido los partidos de fútbol, pero sí las clases escolares.

MIS RECOMENDACIONES
- Jesse Norman, autor del libro “Adam Smith: Padre de la Economía”, ha publicado una reflexión muy interesante en el Washington Post a propósito de la obra cumbre de Smith, “La riqueza de las Naciones”, desmitificando algunas ideas que hay sobre este libro, como aquella que sugiere que glorifica la codicia cuando Smith, esencialmente, era un filósofo moral. Pueden leer el artículo aquí.
- Richard Pape, profesor de la Universidad de Chicago y experto en temas internacionales, ha publicado un hilo en su cuenta de X explicando por qué cuando un líder muere tempranamente en un conflicto militar, como acaba de pasar con el ayatolá Ali Jamenei, su sucesor tiende a asumir una postura incluso más dura para afianzar su autoridad. Pueden leer el hilo aquí.
- Fareed Zakaria escribe en el Washington Post sobre cómo la experiencia internacional demuestra que, ante un vacío de poder, las personas refuerzan sus identidades tribales y se desarman los sistemas basados en la confianza, dando pie a situaciones donde puede ocurrir una guerra civil, como él cree que podría ser el caso de Irán. Pueden leer el artículo aquí.
