Campaña de RLA quiere anular mesas de centros rurales con serie 900
La campaña de Rafael López Aliaga presentó un escrito ante el Jurado Nacional de Elecciones pidiendo anular todas las mesas de centros rurales con numeración 900 mil por considerar que estas incumplen un requisito legal de estar registradas en el padrón. De eso hablamos en la edición de hoy del Newsletter de Comité. ¡Empecemos!
Estamos jueves 7 de mayo y estos son los titulares que desarrollo en el podcast de la mañana:
- La campaña de Rafael López Aliaga busca anular todas las mesas de centros rurales con numeración 900 mil por considerar que estas incumplen un requisito legal de estar registradas en el padrón.
- La Junta Nacional de Justicia inició un procedimiento disciplinario contra el exjefe de la ONPE Piero Corvetto por la presunta comisión de una falta grave en las elecciones del 12 de abril.
- Un grupo de gremios empresariales exigió que no se proclamen los resultados de la primera vuelta electoral sin una auditoría internacional.
- Estados Unidos e Irán estarían cerca de un acuerdo para poner fin a la guerra y Donald Trump amenazó a los iraníes con ataques de mayor intensidad si no aceptan el pacto.
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LA NOTICIA DESTACADA
La campaña de Rafael López Aliaga quiere anular todas las mesas de centros rurales con numeración "900 mil"
Ayer se dieron a conocer en las redes sociales imágenes conseguidas por el diario Correo de un escrito que habría presentado Rafael López Aliaga ante el Jurado Nacional de Elecciones pidiendo que se declare la nulidad de las mesas con numeración 900 mil, es decir, las de centros poblados rurales sobre las cuales se ha venido discutiendo mucho en los últimos días, por considerar que su mera existencia viola el artículo 201 de la Ley Orgánica de Elecciones en lo que se refiere a la aprobación del padrón electoral, y que las actas correspondientes a estas mesas son “actas fantasma carentes de base legal y constitucional”.
Para explicar en sencillo, lo que dice López Aliaga es que, debido a que estas actas supuestamente incumplen un requisito legal relacionado con que el padrón electoral se debe aprobar con determinada anticipación, el resultado de estas mesas debe considerarse nulo. Hay que recordar que estas mesas con numeración 900 mil son aquellas relacionadas con centros poblados en las que Roberto Sánchez ha obtenido más votos que López Aliaga. Según Correo, Sánchez tendría 240 mil votos en esas mesas, y López Aliaga 15 mil votos, con lo cual el efecto neto a favor del segundo, si se da esa anulación, sería de 225,000 votos, lo que efectivamente le permitiría desplazar a Sánchez del segundo lugar y así pasar a la segunda vuelta.
Aquí hay una contradicción bien evidente. Si por un lado la campaña de Rafael López Aliaga está reclamando por la afectación al derecho de voto de los limeños que se vieron impactados por las negligencias de la ONPE del pasado 13 de abril que llevaron a la apertura tardía o no apertura de mesas, lo que está pidiendo abiertamente para los votantes de los centros poblados se las mesas con numeración 900 mil es que su derecho al voto sea conculcado por completo, al anular su sufragio. Estamos hablando de un sector de votantes que está entre los más pobres del país entre los cuales, orgánicamente, López Aliaga ha tenido muy pocos votantes.
Curiosamente, una explicación que he visto de que esas mesas de centros poblados rurales no violan el principio de que deben estar consideradas en el padrón, es la que ha hecho la excongresista fujimorista y posteriormente vinculada a Solidaridad Nacional, es decir, el antecedente de Renovación Popular, Rosa Bartra, quien ha señalado que esas mesas también pasan por un proceso de empadronamiento. Estamos hablando, además, de mesas donde Renovación Popular no tuvo presencia relevante de personeros, de manera que cualquier cosa que pudiera haber pasado allí es responsabilidad compartida del propio partido, por no haber dispuesto de personeros para esas mesas, pero el tema principal aquí, dice ella, es que no hay una violación legal que justifique expropiarle su voto a todos los peruanos que sufragan en centros poblados.
¿Logrará López Aliaga que se dé esta anulación? De ser así, estaría haciendo exactamente lo que está reclamando para los votantes de Lima, vale decir, que sin razones que se puedan atribuir a ellos mismos, se estaría dejando sin voto a cientos de miles de compatriotas de zonas rurales.
Yo trato de ser medido con mis comentarios porque ciertamente es difícil navegar en la polarización actual, pero me resulta muy claro que muchísima gente, no solo de los propios centros poblados afectados, sino los votantes en general y crucialmente una parte relevante de los indecisos, va a interpretar el pedido de anulación de las mesas con numeración 900 mil no como si Renovación Popular estuviera recibiendo un remedio razonable por haber de alguna manera visto perjudicada su candidatura presidencial el 12 de abril, sino como si Renovación Popular estuviese pidiendo abiertamente quitarle el voto a cientos de miles de peruanos para favorecerse indebidamente. Legalmente, ellos van a decir que tienen argumentos para pedir esa nulidad, pero políticamente esto se va a ver como que quieren ganar a costa de quitarle el voto a quienes prefirieron otras candidaturas, como si su derecho de voto no fuese importante o equivalente al de un votante en Lima.
Y aquí regreso a la reflexión que les compartí ayer. Lo que se está haciendo con este tipo de acciones es echarle combustible al principal clivaje político que tiene el país que es Lima versus regiones, y se le estaría enviando el mensaje al elector no limeño que, con tal de ganar, un candidato representativo de Lima está dispuesto a quitarles su voto. Esto es bien delicado, y sospecho que entre a quienes más preocupa es a la candidatura de Keiko Fujimori, porque si López Aliaga no logra su cometido de anular esos votos, y es muy difícil que lo haga, la reacción a eso va a venir en la forma de castigo a la candidatura de Fujimori en la segunda vuelta, o si quieren verlo en sentido inversión, de mayor favorecimiento a la candidatura de Sánchez. Es difícil no entender lo que está haciendo López Aliaga ahora como una forma de beneficiar -inconscientemente, presumo- a la candidatura de Sánchez.
Dicho sea de paso, anoche Renovación Popular organizó una movilización en las afueras del Jurado Nacional de Elecciones. También ha dicho Rafael López Aliaga, en este oficio que le envió al Jurado según Correo, que no reconocerá los resultados que eventualmente proclame aquel si antes no revela los resultados de la auditoría que ha dispuesto realizar, por presión, entre otros, de los gremios empresariales.
