Perú entre los 60 países a los que EE.UU. amenaza con aranceles por trabajo forzado
Estados Unidos podría imponer nuevos aranceles a los productos peruanos que ingresan a ese país como parte de una investigación que está conduciendo el gobierno de Donald Trump relacionada con la importación de productos fabricados con mano de obra forzada.
Como reporta el Diario Gestión, la Oficina del Representante Comercial de los EE.UU. (USTR por sus siglas en inglés) inició en mayo una investigación contra 60 países, entre los cuales está el Perú, para verificar que hayan implementado mecanismos para prohibir el ingreso a sus mercados de bienes producidos por trabajo forzoso, pues la potencia norteamericana considera que no hacerlo constituye una práctica discriminatoria que perjudica al comercio de ese país.
Entre los productos que Estados Unidos considera que potencialmente están relacionados con mano de obra forzada están el arroz de Myanmar, el tabaco de Malawi, la carne de res de Brasil y el algodón de China.
¿Cuáles podrían ser las sanciones? La USTR está proponiendo imponer aranceles de entre 10% y 12,5% a los 60 países que están siendo investigados, tasas que son similares a los aranceles temporales que el gobierno de Donald Trump impuso a casi todos los países del mundo en febrero de este año, luego de que la Corte Suprema dejara sin efecto una primera ronda de tarifas impuestas en abril del 2025.
Los aranceles temporales vencen el 24 de julio y el gobierno estadounidense estaría utilizando esta nueva investigación para generar algún tipo de fundamento legal que permita que esta nueva ronda de aranceles no sea dejada sin efecto por las cortes estadounidenses.
Los aranceles son impuestos a la importación que se cobran cuando un producto ingresa a un país, buscando hacer menos atractivo el producto importado para los consumidores locales. Desde el inicio del gobierno de Donald Trump, estos han sido utilizados como un mecanismo para recaudar más impuestos, pero es innegable que detrás de estas tarifas también hay un intento por amedrentar y hasta desestabilizar a sus socios comerciales.
Un reporte preliminar elaborado y publicado por la USTR diferencia entre los seis países que han aprobado leyes para prohibir las importaciones relacionadas con el trabajo forzoso pero no mecanismos efectivos para bloquearlas, como Canadá, la Unión Europea y México, a quienes les impondría un arancel de 10%, y los 54 que no tienen leyes vigentes, como el Perú, a quienes les correspondería un arancel de 12,5%. Esta tasa es mayor al 10% que actualmente pagan nuestros productos de exportación al entrar al territorio estadounidense.
En este contexto, el gobierno de José María Balcázar envió al Congreso el 2 de julio un proyecto de ley que busca prohibir este tipo de importaciones. El mecanismo que propone para identificar qué productos han sido elaborados con trabajo forzoso es que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y el Ministerio de Trabajo consulten a los países de origen y elaboren un listado de las empresas o mercancias con sanciones vigentes para que Sunat bloquee su ingreso.
Que el Congreso logre aprobarlo a tiempo y que este mecanismo, bastante fácil de evadir, logre convencer a los Estados Unidos que el Perú controla seriamente las importaciones relacionadas con el trabajo forzoso, es algo que está por verse. Sin embargo, lo que parece evidente es que Estados Unidos no necesariamente quiere ver mejoras en la regulación, sino que está utilizando este problema real como excusa para que más del 99% de sus importaciones siga pagando aranceles.