Galarreta se presentó ante el Congreso con un discurso enfocado en inseguridad
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, acudió ayer al Congreso para presentar la política general del Gobierno y dio un discurso enfocado principalmente en el tema de la inseguridad. De eso y otras cosas más hablamos en la edición de hoy del Newsletter de Comité. ¡Empecemos!
Estamos viernes 21 de agosto y estos son los titulares que desarrollo en el podcast de la mañana:
- El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, se presentó ante el Congreso y dio un discurso enfocado principalmente en el tema de la inseguridad
- Un terremoto de magnitud 7.2 sacudió ayer Ayacucho, en particular la provincia de Parinacochas, y dejó al menos tres heridos
- Confianza para invertir de las empresas llegó a su mayor nivel de los últimos 15 años, de acuerdo con el último sondeo entre los miembros del SAE realizado por Apoyo Consultoría.
- El fundador de Evergrande, el gigante de bienes raíces en el centro de la crisis inmobiliaria de China, fue condenado a cadena perpetua.
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LA NOTICIA DESTACADA
El premier Luis Galarreta se presentó ante el Congreso y dio un discurso enfocado principalmente en el tema de la inseguridad
El presidente del Consejo de Ministros Luis Galarreta se presentó ayer ante el Congreso para sustentar la política general del Gobierno, que transmitió poniendo énfasis sobre todo en el aspecto de la lucha contra la inseguridad. Su discurso estuvo ordenado en torno a seis ejes, según da cuenta el diario El Comercio.
Primero habló de un Estado desordenado y burocrático, que reacciona tarde frente al delito y las emergencias, pero sí es veloz para imponer trabas y sancionar a los pequeños negocios. Dijo que el problema aquí no tiene que ver con la democracia o las libertades individuales o económicas, sino con la mala gestión pública.
En segundo lugar, señaló que hace falta una reforma legislativa y judicial que, por ejemplo, fortalezca el sistema de flagrancia y el combate de la extorsión. En tercer lugar habló del tema penitenciario y anunció la construcción de penales de alta seguridad. Agregó a esto, en cuarto lugar, que se dispondrá el apoyo de las fuerzas armadas en la custodia de los centros penitenciarios.
En quinto lugar se refirió al fortalecimiento del sistema de inteligencia nacional y finalmente aludió, en sexto lugar, a cómo espera enfrentar el Gobierno en el tema del Fenómeno El Niño. Esto último fue mencionado también en la intervención que tuvo el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, quien está encargado de la Comisión multisectorial de gestión de los riesgos de El Niño. Dijo Vinelli que se destinarán 457 millones de soles a acelerar las labores de prevención en 380 puntos críticos. Eso es adicional a los otros 536 puntos críticos que ya había mencionado el Gobierno.
En la parte de seguridad, lo que se ha criticado en los últimos días es la decisión de la cartera del Interior de mantener a Óscar Arriola como director de la Policía Nacional del Perú. No solo pesa sobre este el cuestionamiento de no haber atrapado a Vladimir Cerrón durante los casi tres años que llevó prófugo, sino el no tener mayores logros que reportar en el ejercicio de ese cargo.
En las intervenciones de los diputados, vinieron críticas desde las bancadas de oposición como era de esperarse. Federico García Huby del Partido del Buen Gobierno dijo que el ministro de Economía Elmer Cuba cuestiona leyes que generan mayor gasto público en temas como pagar beneficios sociales a trabajadores CAS del Estado, pero no cuestiona exoneraciones que supuestamente benefician a grandes empresas.
Rossana Alayza, de la misma bancada, cuestionó, por ejemplo, la baja participación de mujeres en el gabinete. A su turno, la diputada Svieta Fernández de Juntos por el Perú le reclamó al oficialismo que “no se presenten como salvadores del desastre del cual son los responsables”. En general, hubo cuestionamientos a la sensación de que ha hecho poco el Gobierno en sus primeros 20 días en el poder.
Ahora, quizá el incidente que más llamó la atención en las redes sociales es que el senador oficialista José Arista se quejó de la “mala gestión de las administraciones anteriores”, pero insólitamente evitó reconocer o considerar que él mismo fue ministro de Economía de Dina Boluarte.
En fin, esta presentación me parece que fue más acotada que el mensaje a la Nación de la presidenta por 28 de julio. Yo esperaba escuchar más sobre la parte económica.

LA REFLEXIÓN DEL DÍA
El Perú y los desastres causados por fenómenos naturales
¿Por qué, si el Perú es un país tan expuesto a fenómenos naturales que causan desastres -como El Niño pero también las heladas y el friaje, los incendios forestales y, por supuesto, los sismos-, cada vez que nos enfrentamos a la ocurrencia de uno de estos, es como si nos cogiese desprevenidos?
¿Por qué nunca terminamos de hacer a tiempo las obras de prevención que se requieren y terminamos apurados tratando de descolmatar ríos, con las lluvias ya casi encima, porque ya no hay tiempo para hacer mucho más?
¿Por qué cada vez que nos golpea un Niño fuerte o sismo de magnitud, tenemos que crear una nueva entidad estatal para reconstruir el país y esta se demora años de años para completar su tarea?
¿Por qué si somos un país tan vulnerable a estas catástrofes y a los efectos del cambio climático, no somos un referente global de cómo gestionar responsablemente estos riesgos?
Estas son preguntas que siempre me he hecho. Y afortunadamente, tuve la oportunidad de hacerlas ayer, gracias a una invitación que me hizo APESEG, el gremio asegurador, para moderar un panel con especialistas que admiro como Carolina Trivelli, Rossana Polastri y Eduardo Morón.
La conversación me permitió entender que, cuando nos aproximamos a la problemática de los desastres causados por fenómenos naturales, hay tres frentes que debemos gestionar bien: el financiero, que implica tener las reservas de recursos y el aseguramiento necesarios para hacerle frente a los estragos y proteger a los damnificados; el institucional, que implica tener claras las responsabilidades sobre quién se encarga de qué; y el de capacidades, que implica dotar al Estado, en sus distintos niveles, de las herramientas y conocimientos necesarios para, por ejemplo, hacer las obras de prevención a tiempo o reconstruir a la mayor velocidad posible.
El Perú está en debe en todos estos frentes, inclusive en el financiero pese a las fortalezas macroeconómicas que tenemos como país. El porcentaje de la infraestructura crítica que está asegurada es, por ejemplo, ínfimo.
Y no podemos seguir así. El Perú es un país que tiene un potencial enorme para hacer crecer a su economía, pero también el riesgo latente de irnos de bruces cuando enfrentamos este tipo de desastres.
En estos últimos días, considerando los sismos que han ocurrido en América Latina y aquí mismo en los últimos meses, siento una preocupación mayor que en otras épocas. Pues bien, ¿qué tal si hacemos algo al respecto? ¿Qué tal si presionamos como ciudadanía para que finalmente seamos responsables y previsores en la forma como gestionamos los desastres derivados de fenómenos naturales?
Ya llegó el momento de hacerlo, de asumir cada quien la responsabilidad que le toca y movilizar al Estado en la dirección correcta. En buena hora que este evento de Apeseg en el que estuve ayer haya marcado el rumbo en ese sentido. Gracias nuevamente por la invitación y me tienen siempre como un aliado de esta causa.

MIS RECOMENDACIONES
En los últimos días he estado siguiendo la discusión que se ha armado en el mundo de los economistas por este artículo que publicó la revista británica The Economist, que es una crítica bien dura a la obra en general del profesor de MIT y ganador del Premio Nobel de Economía Daron Acemoglu. Como sabrán, Acemoglu es conocido por haber puesto, junto con James Robinson y Simon Johnson, en el centro de la discusión económica la preocupación por el tipo de instituciones que tiene un país y cuán conducentes son estas para alcanzar el desarrollo.

Pues bien, The Economist señala que las investigaciones de Acemoglu son "poco convincentes" pero el artículo es, en sí mismo, "poco convincente" cuando intenta sustentar las falencias de su trabajo. Apenas cita escuetamente al polémico Larry Summers, al bloguero Noah Smith y a fuentes no identificadas que compartieron sus opiniones "luego de un par de tragos". En la misma edición en la que publica esta crítica, The Economist incluye también esta reseña no precisamente favorable del nuevo libro de Acemoglu "What Happened to Liberal Democracy?".
Acemoglu ha respondido con contundencia en las propias páginas de The Economist a lo que algunos colegas suyos calificaron como un "hit piece" de la publicación británica. Yo suelo valorar la independencia y la brillantez con la cual The Economist suele expresar sus críticas, pero esta vez le doy la razón a Acemoglu. El artículo que abrió este debate es, en efecto, bastante flojo y más parece que refleja ganas de desacreditar con ligereza su trabajo que de confrontar seriamente sus ideas.
